Mahoma fue el profeta que cambió la historia. Si bien Jesús se consideró Dios, Mahoma siempre se vio como un mensajero divino. Nunca estuvo en Hispania (aunque algunas leyendas afirman que viajó a la espalda del arcángel Gabriel para ver las ruinas de Hispalis). Hispania era conocida en toda Arabia como tierra lejana y exótica en el fin occidental del mundo. Cuando los ejércitos árabes cabalgaron por el norte de Africa, los bereberes, descendientes de los cartagineses, se les unieron. Sus narraciones sobre las riquezas de Hispania animaron a los árabes a la conquista. Fue el caudillo Tarik quien conquistó la actual Gibraltar. Fortaleza que fue la cabeza de puente de la gran invasión. La población hispano-romana aceptó bien a los nuevos amos, aunque no la iglesia. Tarik se alió con el conde visigodo Don Julián al que más tarde dio la cuidad de Ceuta como premio por sus servicios. Los visigodos se resistieron debilmente, consiguiendo solo la victoria de Guadalete en la que perdieron casi todas su fuerzas. El sistema político de los pueblos germánicos se basaba en los mismos principios que el Cesar romano que mantenía su poder mediante conquistas. El rey era el caudillo más dotado. Cualquiera podría desafiarle y arrebatarle el poder. El conde don Julián quería ser rey. Pero le salió mal la jugada. Los árabes conquistaron todo el reino visigodo, capturando al rey Don Rodrigo. Tarik llegó a un acuerdo con el rey, dejándole vivir libre en la ciudad de Segoyuela. Muchos otros nobles visigodos se aliaron con los invasores con la sola condición de conservar tierras y rentas. Así desapareció el reino visigodo. Los invasores árabes llegaron hasta los montes cantábricos y los Pirineos donde no se adentraron. Pero el litoral catalán les permitió adentrarse por Europa. La derrota de Carlos Martell ante los árabes en Poitiers abrió la puerta de Italia del Norte. El peligro de la toma de Roma por el Islam se cristalizó en la ayuda armada de toda la cristiandad. Fue la primera cruzada en tierra europea. Carlomagno derrotó a los árabes y reconquisto el Midi Francés y parte de Catalunya, en lo que se denominó la Marca Hispánica. Los árabes intentaron contraatacar atravesando los Pirineos. Vascos y Cántabros se aliaron y los árabes sufrieron una gran derrota en el paso de Roncesvalles, el mismo que cruzo Anibal siglos antes. Es curioso observar como la historia se repite, aunque esta vez no fueron elefantes, sino camellos del Sahara.
El triunfo de Carlomagno puso fin
a las excursiones de rapiña o razzias de los Arabes en Europa. Pero
la mayor parte de Hispania era Islámica. En realidad las religiones
convivían en relativa paz. La Iglesia católica no tenía
apenas contacto con Roma. El arranismo empapó la liturgia que es
lo que hoy se conoce como rito mozárabe. Gran parte del pueblo permaneció
católico, pero la nobleza visigoda aliada se islamizó y mezcló
con los invasores árabes. Al Andalus se fue estructurando políticamente
y se independizó de Bagdag.
El califato
de Al Andalus estaba gobernado por una dinastía Nazarí, descendientes
del profeta. Nuestra patria vivió una nueva edad de oro. Tras unos
siglos de dominio árabe la cultura resurgió. El árabe
era la lengua del intercambio comercial en el Mediterráneo. La Marca
Hispánica y especialmente la ciudad de Barçelona fue punto
de encuentro entre el mundo musulmán y cristiano.
El éxito de la primera cruzada animó a la cristiandad a peregrinar a los Santos Lugares. Roma había sido salvada. Recuperar Jerusalén fue una idea común en toda la cristiandad. Pero el descubrimiento del sepulcro de Santiago creó un nuevo foco de espiritualidad en el occidente cristiano. Hispania tuvo su cruzada particular llamada reconquista. El sepulcro de Santiago dio un carisma místico a la peregrinación a la otra ciudad santa. A la iglesia romana le interesaba tener este otro lugar de peregrinación después de Roma y los Santos Lugares. La afluencia de peregrinos aumentó la zona de influencia cristiana. Se formaron reinos cristianos llamas Castilla, León, Navarra. Sus gobernantes protegían a los peregrinos de agresiones infieles. Fueron tiempos de guerras de caballeros y huestes en busca de botín. El príncipe guerrero Almanzor arrasó el camino utilizado por los peregrinos y llegó a las puertas de Santiago. Y como cuenta la leyenda se le apareció un ángel matamoros que le hizo temer y respetar la ciudad compostelana. Arabes y cristianos eran muy supersticiosos. Angeles y demonios eran normales en su concepción religiosa y era mejor respetarles. ¡Compostela se salvó de milagro!
Oleadas de peregrinos y cruzados europeos llegaron a Hispania reconquistando el territorio. Voluntarios de Flandes, Inglaterra, Borgoña? venían a luchar contra el Islam por el honor de la Cristiandad. Para entender el fenómeno hay que considerar que por aquella época, peregrinar a una ciudad Santa significaba salvar el alma o purgar una gran falta. Aventureros, ladrones y místicos se lanzaban a los caminos. Muchos se convirtieron en mercenarios que llegaron a defender a reinos moros.
El avance cristiano era imparable.
Zaragoza, tradicionalmente aliada con Francia cayó en manos cristianas
creándose el reino de Aragón. Toledo fue conquistada por
Alfonso X, quien la declaró ciudad abierta y universitaria con la
primera escuela de traductores de Hispania. La estrategia defensiva musulmana
fracasó. La autonomía de los reinos de Taifas hacía
más difícil la defensa.
Los reinos
musulmanes pidieron ayuda al imperio Almohade que derrotó a los
cristianos en Calatazañor. El caudillo moro murió en la batalla
y fue enterrado en Medinacelli, retirándose el ejército almohade.
Quizás fue esta la última oportunidad árabe de reconquistar
toda la península para el Islam
Los años de la reconquista
fueron largos y azarosos. Los reinos cristianos de Hispania descendieron
hacia el sur conquistando a cada paso tierras y villas árabes.
Con el paso de los años Al Andalus entró en decadencia. Políticamente de disgregó en reinos de Taifas pero en el plano cultural renació inusitadamente. Es lo que se conoce como Renacimiento Nazarí. Los sultanes árabes pagaban mercenarios almohades para protegerlos. Esto funcionó al principio. Pero los guerreros se durmieron en sus laureles. De ahí viene la palabra Almohada en nuestro idioma.
Como ya se ha indicado las peregrinaciones a Santiago influyeron mucho en este proceso. Existía la promesa de peregrinar a Santiago pero adentrándose en tierra de moros o Mauros (negros de Mauritania). La frontera de Al Andalus fue reduciéndose poco a poco.
Tres reinos todavía resistían en el siglo XIII: los emiratos unidos de Sevilla, Córdoba y Granada. Sabiamente decidieron federarse y enfrentarse juntos al invasor. El importante caudal de oro que provenía de Centro Africa consiguió comprar su supervivencia durante dos siglos más. Los reinos cristianos se fueron consolidando su poder mediante una política de alianzas matrimoniales. León y Castilla se unieron al igual que Aragon y Catalunya. Navarra se alió con Francia. Pero Portugal continuó hacia el Sur hasta conquistar Al Garve, la costa sur hispánica.
Algunos cronistas creen que el nacimiento de la edad moderna comienza en 1492 con el descubrimiento de América. Nosotros pensamos que fue un siglo antes con el Renacimiento Hispano y su expansión por el mundo.